miércoles, 1 de mayo de 2013

LA VERGÜENZA DEL FÚTBOL

Composición Fotográfica: @RenatoGuerrero

Solo un milagro podía salvar al Barcelona y convertirlo en inmortal. Solo ese milagro le lavaría la cara de ese humillante cuatro a cero que los convirtió en una burla durante los noventa minutos en Münich. Lavarse la cara era una obligación en el Camp Nou, tal vez no pasar a la siguiente fase, que estaba ya asumido por todos, pero lo que pasó el día de hoy no tiene nombre. El que hasta hace poco era el mejor equipo de la historia mostró hoy, desde su cabeza, la cobardía más grande que se puede mostrar en un campo de fútbol.

Tito Vilanova ha tenido problemas desde que asumió para que su equipo tenga la misma mentalidad que impuso Pep Guardiola. Sus inicios fueron buenos porque el Barcelona jugaba solo, de memoria, incluso si Maradona lo dirigía en ese momento se paseaba con sus rivales. Ayer, el clásico rival de los culés murió en su campo luchando hasta el final y quedó a muy poco de la gloria. Se retiró aplaudido e hizo que sus hinchas se sientan orgullosos de ser parte del mundo Real Madrid. Hoy Vilanova hizo que el hincha de Barcelona se avergüence de él y del partido que hizo su equipo.

El impresentable Director Técnico del F.C. Barcelona renunció de la manera más cobarde que he visto a este partido. Cuando Arjen Robben marcó el primer gol del partido a los 48 minutos y todos pensaban que se venía Lionel Messi a la cancha, decidió sacar a Xavi Hernández para meter al infame de Alexis Sánchez. Diez minutos después sacó a Iniesta para hacer ingresar a Thiago y así destruyó por completo al Barcelona para que se coma la goleada que se comió y que pudo ser hasta peor.

La mano derecha de Tito es otro aprendiz, otro cachorro que no sabe qué hacer con las estrellas que tiene y que en conjunto, estos mercenarios del fútbol, lograron la humillación más grande de los último tiempos para su Barza. Le faltaron el respeto a la gente que llenó el Camp Nou y que apoya siempre, a los que hicieron este mosaico del que estos dos se burlaron, a los que lloran las derrotas como nadie, a todos los simpatizantes del buen fútbol y a los que respetan los logros del equipo español. Son unos cobardes y el fútbol no está hecho para gente como ellos.

Renunciaron al partido cuando faltaba más de media hora, le mandaron un mensaje perdedor a los jugadores, a los hinchas y a todo el mundo. No arriesgaron nada y si no se fueron insultados por la gente es porque esas personas sí tienen sangre en la cara. Los dos son una vergüenza, mantenerlos será una aún peor, traicionaron todo lo que significa el Barcelona. Pep Guardiola, ex jefe de Tito, dijo una vez sobre sus jugadores: "Perdonaré que no acierten, pero no que no se esfuercen". Al parecer, Vilanova, un ganador en la vida, pero perdedor en la cancha, no entendió nada de eso.

El que no arriesga, no gana. Todos sabemos eso. El comando técnico y el bajo nivel de varios jugadores hicieron que hoy veamos un 7 a 0 en 180 minutos de una semifinal de Champions League. Los que manejaron hoy al Barza son una vergüenza, unos cobardes, insultaron al fútbol. Que los de hoy no regresen, que los que no entienden que siempre hay que morir con las botas puestas no vuelvan.

sábado, 27 de abril de 2013

Levanta muertos

Composición Fotográfica: @RenatoGuerrero

Boca Juniors está pasando por uno de los peores momentos futbolísticos que recordamos. Acaba de cumplir diez partidos consecutivos sin conocer la victoria y lo más extraño de todo es que el equipo es dirigido por el entrenador más exitoso de la historia del club: Carlos Bianchi. El 'virrey' llegó al club con la esperanza de sacarlo del momento regular en el que lo encontró y así poder convertirlo, de nuevo, en un grande de América y el mundo. Lamentablemente para él, y para toda la hinchada 'Xeneize' los resultados que se vienen dando no los soñaba ni el más hincha de River Plate. Boca pierde con los coleros y les da vida a todos.

Para entender la situación por lo que pasa el equipo de Bianchi debemos ir más atrás y encontrar a los verdaderos responsables de que el equipo esté tocando fondo. Desde antes del retiro de Martín Palermo y las idas y vueltas de Juan Román Riquelme, las cosas no se venían haciendo bien en el club. Los jugadores que se iban dejaban mucho más que los que llegaban y, pese a esto, Boca pudo llegar a la final de la Copa Libertadores que terminó perdiendo claramente con el Corinthians. El equipo 'Xeneize' siempre se ha caracterizado por tener referentes en el plantel que manejen las situaciones y la presión que el mundo Boca trae consigo. Poco a poco la lista de referentes se fue haciendo más pequeña hasta que el capitán del barco anterior a Bianchi (Falcioni) pague los platos rotos por tener un equipo lleno de jugadores que no dan la talla.

Pues bien, Carlos Bianchi llegó a la Boca como salvador, como el único D.T. que posee el número de celular de Dios y que, gracias a estos jugadores con los que cuenta ahora, el de arriba parece que se cambió de empresa telefónica para que no lo llamen porque ni él puede ayudar. Julio César Falcioni, el que hoy dicen que ríe desde su casa, no debería estar tan feliz ya que sus refuerzos 'millonarios' no fueron ni han sido la solución para salir del mal momento. Tres jugadores pidió (Somoza, Erviti y Rivero), seis millones gastó en ellos y cero resultados han dado. Es más, uno de ellos ha sido señalado como una de las peores contrataciones de los últimos tiempos y que Carlos Bianchi quiere recuperar a la fuerza: Somoza.

Pero si vamos a hablar de jugadores que uno no entiende cómo están en Boca, debemos analizar a la defensa. Si bien es cierto, en el partido de hoy Bianchi paró una zaga central totalmente distinta a la que viene jugando, esta desentonó igual que la que venía siendo titular. Los errores son los mismos, de concepto, parecen niños sin entrenar. Marín, Pérez, Magallán y Zárate; Marín, Caruzzo, Burdisso y Zárate, sea cual sea, los errores se repiten. Albín, Cellay o Clemente Rodríguez tendrían que ser los que más jerarquía ofrezcan a la defensa, pero no lo hacen y los rendimientos son para llorar.

En el medio los problemas también están, se sabe que Riquelme no recupera pelotas, aún así el 10 se las busca y juega con el alma pese a sus limitaciones físicas. Los que deben ayudar tampoco hacen mucho al respecto, Bravo, Fernández y a veces Erviti se hacen un mundo para todo. Arriba, Silva tiene que rezar más para que mala racha se acabe. Carlos Bianchi la tiene difícil y creo que solo quiere que llegue el momento para poder sumar nuevos jugadores y dejar pasar a algunos para así empezar de verdad su trabajo. Su verdadero trabajo. Se viene un partidazo por la Copa Libertadores frente a Corinthians y luego el Súper Clásico con River Plate. El hincha 'Xeneize' apoya y reza.