Composición Fotográfica: @RenatoGuerrero
Solo un milagro podía salvar al Barcelona y convertirlo en inmortal. Solo ese milagro le lavaría la cara de ese humillante cuatro a cero que los convirtió en una burla durante los noventa minutos en Münich. Lavarse la cara era una obligación en el Camp Nou, tal vez no pasar a la siguiente fase, que estaba ya asumido por todos, pero lo que pasó el día de hoy no tiene nombre. El que hasta hace poco era el mejor equipo de la historia mostró hoy, desde su cabeza, la cobardía más grande que se puede mostrar en un campo de fútbol.
Tito Vilanova ha tenido problemas desde que asumió para que su equipo tenga la misma mentalidad que impuso Pep Guardiola. Sus inicios fueron buenos porque el Barcelona jugaba solo, de memoria, incluso si Maradona lo dirigía en ese momento se paseaba con sus rivales. Ayer, el clásico rival de los culés murió en su campo luchando hasta el final y quedó a muy poco de la gloria. Se retiró aplaudido e hizo que sus hinchas se sientan orgullosos de ser parte del mundo Real Madrid. Hoy Vilanova hizo que el hincha de Barcelona se avergüence de él y del partido que hizo su equipo.
El impresentable Director Técnico del F.C. Barcelona renunció de la manera más cobarde que he visto a este partido. Cuando Arjen Robben marcó el primer gol del partido a los 48 minutos y todos pensaban que se venía Lionel Messi a la cancha, decidió sacar a Xavi Hernández para meter al infame de Alexis Sánchez. Diez minutos después sacó a Iniesta para hacer ingresar a Thiago y así destruyó por completo al Barcelona para que se coma la goleada que se comió y que pudo ser hasta peor.
La mano derecha de Tito es otro aprendiz, otro cachorro que no sabe qué hacer con las estrellas que tiene y que en conjunto, estos mercenarios del fútbol, lograron la humillación más grande de los último tiempos para su Barza. Le faltaron el respeto a la gente que llenó el Camp Nou y que apoya siempre, a los que hicieron este mosaico del que estos dos se burlaron, a los que lloran las derrotas como nadie, a todos los simpatizantes del buen fútbol y a los que respetan los logros del equipo español. Son unos cobardes y el fútbol no está hecho para gente como ellos.
Renunciaron al partido cuando faltaba más de media hora, le mandaron un mensaje perdedor a los jugadores, a los hinchas y a todo el mundo. No arriesgaron nada y si no se fueron insultados por la gente es porque esas personas sí tienen sangre en la cara. Los dos son una vergüenza, mantenerlos será una aún peor, traicionaron todo lo que significa el Barcelona. Pep Guardiola, ex jefe de Tito, dijo una vez sobre sus jugadores: "Perdonaré que no acierten, pero no que no se esfuercen". Al parecer, Vilanova, un ganador en la vida, pero perdedor en la cancha, no entendió nada de eso.
El que no arriesga, no gana. Todos sabemos eso. El comando técnico y el bajo nivel de varios jugadores hicieron que hoy veamos un 7 a 0 en 180 minutos de una semifinal de Champions League. Los que manejaron hoy al Barza son una vergüenza, unos cobardes, insultaron al fútbol. Que los de hoy no regresen, que los que no entienden que siempre hay que morir con las botas puestas no vuelvan.

